Una persona que respira por la boca no sólo sufre ojeras y ronquidos, ve afectada su calidad de vida. Y en niños, afecta de forma destacada a su crecimiento y desarrollo.

Es normal que las personas que respiran por la boca no se den cuenta de que lo hacen, pero sí sufren sus consecuencias. La más visibles son las ojeras y ronquidos. Pero también incluyen problemas bucales como dientes apiñados, caries, cambios faciales, además de infecciones respiratorias, etc.

Esto último se debe a que la boca no está pensada para filtrar, calentar y humedecer el aire que aspiramos, por ejemplo. Lo que nos protege de diversos patógenos como virus, bacterias, hongos y esporas que están en el aire y tienen la capacidad de enfermarnos. Como indica la Asociación Española de Pediatría, «al respirar por la nariz los senos paranasales producen óxido nítrico, lo que facilita la circulación de oxígeno por todo el cuerpo. El óxido nítrico también ayuda a las defensas del organismo contra las infecciones».

¿Qué problemas bucales podría sufrir si respiro por la boca?

Respirar por la boca hace que suframos de boca seca. Recuerda que la saliva es indispensable para mantener el PH de nuestra boca estable, y sin ella además, la digestión se hace cuesta arriba. La comida se empieza a descomponer en nuestra boca gracias a la saliva, y sin este paso, podemos sufrir problemas estomacales y de digestión. Además de la posibilidad de no asimilar correctamente los nutrientes de los alimentos.

Por no olvidar que la saliva es nuestra aliada para limpiar la boca de restos de alimentos lo máximo que resulta posible sin un buen cepillado. Esto hace que además, las personas que respiran por la boca puedan tener mal aliento y sufrir caries con más frecuencias.

Sin olvidar que respirar por la boca puede influir negativamente en el posicionamiento de nuestros dientes. Esto provoca maloclusiones, sobremordida, mal posicionamiento de la lengua que termina por empujar los dientes hacia afuera, apiñamientos, desgastes prematuros de nuestros dientes, fracturas, etc. Especialmente preocupante en los niños, que están creciendo.

Y que no se te olvide, la respiración oral supone un mal uso de la boca y la nariz, lo que podría tener consecuencias para nuestras facciones faciales.

Respirar por la boca aumenta el riesgo de sufrir infección de oído

Esto es especialmente visible en los niños. Se debe a que el sistema respiratorio está íntimamente conectado con el sistema auditivo, por lo que pueden darse alteraciones de éste, como problemas de audición o la aparición frecuente de otitis.

En los siguientes artículos, te ayudaremos a identificar si tú, familiares y amigos son respiradores orales (ya hemos adelantado algo en nuestro post en Instagram). Asimismo, explicaremos cómo, en nuestra clínica dental Dentikids Tres Olivos y Dentikids San Sebastián de los Reyes, conseguimos solucionar estos problemas.

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