La boca tiene conexión directa a nuestros pulmones y nuestro corazón.

Unas encías inflamadas son una señal clara de que las bacterias están haciendo fiesta en tu boca, y ponen en riesgo tu salud general. Si tenemos una higiene deficiente, las bacterias en tu boca proliferan y muchas se «refugian» en las encías. Cuando respiramos por la boca, algo muy común en invierno con tantos mocos por el frío, aspiramos esas bacterias bucales que pueden llegar a nuestros pulmones con facilidad. De esta forma, podrían agravar patologías como gripe, covid, bronquitis…

Unas encías inflamadas pueden afectar tus pulmones, corazón incluso a tu bebé.
Infografía de Innovación Salud (El Mundo, Expansión y Diario Médico). https://acortar.link/d9CH2z

Y no sólo eso. Una encías inflamadas quiere decir que las bacterias están haciendo fiesta en un tejido que está altamente irrigado por venas y arterias. Es decir, las autopistas de nuestro cuerpo. Si tienes enfermas tus encías y no acudes el dentista para solucionarlo, dichas bacterias podrían llegar a tu corazón, por ejemplo.

Como explica nuestro periodoncista en nuestra clínica dental Dentikids Tres Olivos y San Sebastián de los Reyes, el doctor Armando Nader: «las bacterias periodontales, si no se eliminan correctamente, pueden pasar al torrente sanguíneo y agravar problemas cardiacos en los pacientes».

Sin olvidar que unas encías enfermas intentarán «salvarse» de las bacterias retirándose a su base. Esto deja expuesto las raíces de tus dientes y el hueso en el que se sustentan. Si no te curas las encías, no sólo tendrás un problema estético ya que tus dientes se ven más largos de lo normal (el 72% de los adultos sufren retracción de encías, según el Consejo General de Dentistas). También sufrirás sensibilidad dental, e incluso podrías empezar a tener movilidad dental por la pérdida de encía y hueso.

Las encías inflamadas, la primera señal de que tienes un problema

La enfermedad periodontal cuenta con dos niveles:

  1. Gingivitis:

    Se trata de una forma leve de la enfermedad de las encías. Se distingue porque las encías están enrojecidas e hinchadas. Incluso pueden sangrar con facilidad. Si se pilla a tiempo, es fácil revertir sus efectos. Nuestro dentista especializado en encías te indicará el grado del problema, y si tienes bolsillo periodontales (huecos entre la encía y el diente donde se empaqueta la comida, se descompone y es una fiesta para las bacterias). El paciente puede presentar molestias y sensibilidad. Por lo general te indicará hacer un mantenimiento periodontal, y quizás curetaje en las zonas donde el problema es más grave.
    Si no te tratas la gingivitis, podría empeorar y convertirse en periodontitis.

  2. Periodontitis:

    Es una forma grave de la enfermedad periodontal. En esta caso, la encía está inflamada, sangra, abundan las bolsas periodontales que se pueden infectar. Por no olvidar que la retracción de encías ha dejado expuesto las raíces de los dientes. Esto supone no sólo un problema estético pues los dientes parecen más largos y raros, sino que además suponen un riesgo para el sustento del diente y para tu salud en general. Si no son tratados por nuestro dentista mediante curetajes y/o cirugía periodontal, podrías perder dientes.

Ambas versiones de la enfermedad requieren seguimiento cada tres o seis meses hasta normalizar la situación. Las encías no son como un diente. Mientras que una caries la arreglas al momento y listo. Las encías tardan en recuperarse.

En definitiva, si ves tus encías rojas, sangran o empiezas a tener sensibilidad… ¡no lo dejes! Pide cita con nuestros dentistas por Whatsapp al 692 677 850 o al 657 970 824.